Intentan disminuir actuaciones del CPC por la activación de alarmas particulares

Pulti le comunicó al ministro Granados su inquietud por la actuación del CPC en relación a las alarmas.

Más de un cuarto de las actuaciones del Comando están dedicadas a verificar por qué se activan las alarmas domiciliarias. El municipio inició gestiones ante el Ministerio de Seguridad y empresas de monitoreo para disminuir esa demanda y orientar más recursos a prevenir el delito.

El director del Centro de Análisis Estratégico del Delito y la Violencia de la comuna, Tobías Schleider aseguró ayer que los distintos actores involucrados en la provisión de servicios de seguridad, en especial las empresas dedicadas al monitoreo de alarmas, están mostrando “buena predisposición” para revisar sus protocolos de trabajo y evitar que su demanda siga generando la mayor carga de actividad para los efectivos del Comando de Prevención Comunitaria.

Tobías Schleider, director del Centro de Análisis Estratégico del Delito y la Violencia
Tobías Schleider, director del Centro de Análisis Estratégico del Delito y la Violencia

Según explicó, este tema viene siendo analizado desde hace tiempo junto a los responsables de las empresas y funcionarios policiales, con la intención de establecer nuevas rutinas que ayuden a reducir la cantidad de recursos dedicados por el CPC a verificar por qué se activan las alarmas particulares. “Este es un tema que el propio intendente Gustavo Pulti ha planteado ante el ministro de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, y esperamos que en las próximas semanas haya novedades que ayuden a redirigir los recursos hacia una auténtica tarea de prevención”, señaló.

Días atrás, el Centro de Análisis Estratégico del Delito publicó en internet un informe que fue difundido por LA CAPITAL, advirtiendo que más de un cuarto de las actuaciones que tuvo el Comando durante septiembre y octubre estuvieron dedicadas a verificar las razones por las cuales se dispararon las alarmas de viviendas particulares y comercios. En más del 90% de los casos, la presencia de los uniformados en estos domicilios permitió comprobar que las activaciones ocurrieron por la acción del viento o a causa de distracciones o errores de los usuarios.

“Lo que se hizo a partir de entonces fue trabajar desde la Secretaría de Seguridad de la comuna con todos los actores involucrados para no dilapidar recursos en algo que no es útil para la prevención del delito”, sostuvo Schleider. El funcionario precisó que para lograr una disminución de este fenómeno, fue sugerida la implementación de algunos ajustes en la tarea del 911, el cual actúa como intermediario con el CPC cada vez que las empresas le informan sobre la activación de una alarma.

Asimismo se generaron reuniones con todas las compañías que prestan servicios de seguridad y monitoreo para tratar de establecer también una nueva rutina, para que el 911 no sea “el primer recurso al que se acuda” en búsqueda de una respuesta. “Existe voluntad para revisar esto, que es algo relativamente complejo dada la existencia de convenios entre algunas empresas y el Ministerio de Seguridad de la Provincia. Pero lo cierto es que se trata de una situación sujeta a revisión”, comentó Schleider.

El funcionario agregó que ante la magnitud del tema, el intendente Pulti le trasladó la inquietud al ministro Granados para que apoye la implementación de algunos cambios.

Los datos detectados por el Centro de Análisis Estratégico del Delito y la Violencia, dejaron en evidencia no sólo que el CPC le dedica una gran cantidad de recursos humanos y materiales a verificar por qué suenan las alarmas, sino que también, este fenómeno se produce con mucha mayor intensidad en algunas zonas específicas de la ciudad.

Por ejemplo, en septiembre y octubre la cuadrícula policial número 45, comprendida por la avenida Constitución, Ortega y Gasset, Río Negro y Patagones registró aproximadamente el 10% del total de casos de activaciones de alarmas particulares ocurridos en el Partido de General Pueyrredon.